domingo, 1 de agosto de 2010

Artículos de A.W. Tozer en Desarrollo Cristiano

El lugar perdido del temor de Dios.
Pocos se detienen a cuestionarse en cuanto a su amor a Dios. La frase «el amor de Dios» cuando la usan los cristianos, casi siempre se refiere al amor que Dios les tiene. Sin embargo, debiéramos recordar que también puede significar nuestro amor por Él.
Este tema es carga en mi corazón. Y mientras que clamo por esto, tengo el presentimiento de que también es la carga del Espíritu Santo.
En el corazón del cristianismo se halla la Cruz de Cristo con todas sus sublimes paradojas. La verdad de la cruz se revela por sus contradicciones. La cruz se halla en fuerte oposición al hombre natural, pues su filosofía corre en sentido contrario al proceso de la mente del hombre no regenerado. Todo aquel que acepta por fe el significado de la cruz se convierte en una persona llena de contrdicciones, en ¡ese increíble cristiano!
¿Cómo puede el ser humano entrar en una relación de salvación con Cristo? ¿Cómo es que eso que Cristo ha hecho por mí, llega a ser operativo en mí? Fallar en responder a estas preguntas no es sólo hacer un juego mortal con nuestra alma, es también garantizarnos el castigo eterno de parte de Dios. Es aquí donde tenemos que tener la respuesta correcta o terminamos perdidos.
La obra del Espíritu en el corazón humano no es mecánica ni automática. La voluntad y la inteligencia humanas deben cooperar con las buenas intenciones de Dios. Sin embargo, nuestra tendencia se caracteriza por el desequilibrio religioso. ¿Está usted espiritualmente equilibrado?
Muchos dicen: «Yo no predico la reforma; yo predico la regeneración». ¿Es eso posible? ¿Qué dicen las Escrituras al respecto? ¿Estaremos predicando una falsa doctrina al separar la reforma y la regeneración o presentarlas como dos aspectos en contraposición?...
Una característica de Israel fue su rechazo a consejos y amonestaciones por su duro corazón. Tozer enseña que como líderes no estamos ajenos a la necesidad de recibir consejos o amonestaciones, las cuales, al final, vienen a ser como un estímulo para mejorar y seguir sirviendo al Señor con excelencia.
¿Cómo podemos provocar en nuestras iglesias una reforma que desafíe la validez espiritual de lo externo? ¿De qué manera podemos romper la histórica discrepancia entre el ser y el hacer? A. W. Tozer nos invita a reflexionar sobre la imperiosa necesidad que el cristiano tiene de trabajar en su vida interior.
¿Alguna vez ha sentido que todos avanzan en su crecimiento espiritual, mientras que usted sigue en estancado en el mismo lugar? El respetado autor cristiano A. W. Tozer explica que uno de los problemas más comunes entre los cristianos es su estancamiento espiritual y reflexiona sobre cómo evitarlo.
En gran parte de su historia el cristianismo ha sido inflexible y severo. Y la causa o razón ha sido la misma: un concepto indigno, o un punto de vista inadecuado de Dios. ¿Cuál es el concepto que usted tiene de Dios? ¿Cómo lo percibe? El autor A. W. Tozer nos indica que depende del concepto que tengamos de nuestro Padre, así seremos nosotros. Entonces surge la pregunta, ¿cómo es Dios para usted?
Muchos de nosotros deseamos y hasta nos afanamos por entender muchos de los misterios que se encierran en la Palabra de Dios. Sin embargo, en nuestro afán de llegar a entender todo esto llegamos a desgastarnos e incluso perdemos de vista lo hermoso que es admirar y quedar perplejos ante los actos omnipotentes de nuestro Dios.
Un refrán religioso dice: «Nadie puede conocer en verdad la gracia de Dios si no ha conocido primero el temor de Dios». Pero, ¿qué significa tener temor hacia Dios? ¿Se puede infundir el temor hacia Dios en otras personas?

Fecha: Julio 30/2010
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